Se fueron con todo los panaderos, así ni con que competir.
Durante junio, el Sistema del Tren Eléctrico Urbano (Siteur) entregó 10 mil tarjetas del Macrobús cargadas con 100 pesos cada una, en conjunto un millón de pesos, a usuarios del transporte articulado del Sur del corredor. Sin embargo, funcionarios del organismo descartan que esta acción tuviera fines electoreros, pese a que se aplicó a pocas semanas de los comicios.
Mostrando entradas con la etiqueta campañas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta campañas. Mostrar todas las entradas
jueves, 2 de julio de 2009
viernes, 5 de junio de 2009
Campañas negativas: un difícil equilibrio
Juegos de Poder
Leo Zuckermann
En muchas conversaciones públicas y privadas los priistas se quejan de la campaña negativa que está haciendo el PAN en su contra. Sienten que, durante el primer tramo del gobierno, ellos cooperaron con la administración calderonista; no entienden, en este sentido, cómo se atreve el PAN a atacarlos con la evidente anuencia del Presidente. Más aún, cuestionan la utilidad de los ataques para la gobernabilidad futura de Calderón. Palabras más, palabras menos, dicen: “Felipe está arriesgando el 6 de julio para ganar el 5 de julio. Los ataques al PRI van a dejar heridas difíciles de sanar. Ya no va a haber el mismo ánimo de cooperar con el Presidente. Lo peor del caso es que ni siquiera va a ganar el PAN las elecciones. Están poniendo en riesgo la gobernabilidad del país a cambio de nada”.
Tienen razón los priistas: las campañas negativas envenenan la relación política entre los partidos. Pero si el partido gobernante no ataca al partido opositor que va arriba en las encuestas, corre el riesgo de perder estrepitosamente y, en este sentido, también arriesga la capacidad de gobernar al futuro.
Me explico. La capacidad de sacar adelante la agenda de gobierno del mandatario está directamente relacionada con el número de legisladores que tiene su partido en las cámaras. A mayor número de diputados y senadores del PAN, mayor fuerza tiene el Presidente, siempre y cuando mantenga una relación buena con su partido. En este sentido, es natural y lógico que en una democracia el jefe del Ejecutivo pretenda y trabaje para que su partido cuente con más legisladores, y la oposición menos.
Según las encuestas, hasta febrero el PAN estaba en un lejano segundo lugar en las preferencias rumbo a la elección de julio. Por su parte, el PRI se encontraba en una zona donde era factible que obtuviera la mayoría absoluta en la Cámara baja, es decir, 251 diputados. Quiero suponer que las alarmas se prendieron en Los Pinos y en el PAN. Si de por sí Calderón había sido muy dependiente del PRI para gobernar durante su primer trienio, imaginemos el escenario de un tricolor con mayoría absoluta durante el segundo trienio. El Presidente, sin duda, quedaría debilitado.
De ahí la decisión de bajar al PRI a toda costa. Justo como hicieron con López Obrador en 2006. Y hay que reconocer que el PAN es el partido que hace las mejores campañas negativas. En febrero, los panistas comenzaron a atacar a los priistas con una campaña en internet y medios impresos debido a la absurda restricción que existe para hacerlo en radio y televisión. Con todo y esta limitación, el PAN logró su objetivo. Para marzo, el PRI bajó en las intenciones de voto. La diferencia con el PAN se acortó.
Ahora bien, esto tiene un precio. Porque la capacidad de sacar adelante la agenda de gobierno del mandatario también está indirectamente relacionada con la intensidad de la campaña negativa en contra de la oposición. A mayor número de ataques y más punzantes, mayor el enojo de los opositores y, por tanto, menor el ánimo de cooperar con el Ejecutivo cuando terminen las campañas. Fue lo que ocurrió con López Obrador y compañía después de julio de 2006. Quedaron tan heridos con los ataques que le propinaron Calderón y compañía que prometieron no dejarlo gobernar. No lo lograron pero vaya que le han puesto piedras en el camino.
En conclusión, cuando se trata de campañas negativas, el partido gobernante tiene un difícil equilibrio que lograr. Por un lado, debe atacar a la oposición para que ésta no tenga tantos legisladores pero, por el otro, no puede atacarla de más porque corre el riesgo de crear una oposición muy herida que no deje gobernar. Una disyuntiva difícil de balancear.
Es natural y lógico que en una democracia el jefe del Ejecutivo pretenda y trabaje para que su partido cuente con más legisladores...
http://www.exonline.com.mx/XStatic/excelsior/template/content.aspx?se=columna&id=1630
Leo Zuckermann
En muchas conversaciones públicas y privadas los priistas se quejan de la campaña negativa que está haciendo el PAN en su contra. Sienten que, durante el primer tramo del gobierno, ellos cooperaron con la administración calderonista; no entienden, en este sentido, cómo se atreve el PAN a atacarlos con la evidente anuencia del Presidente. Más aún, cuestionan la utilidad de los ataques para la gobernabilidad futura de Calderón. Palabras más, palabras menos, dicen: “Felipe está arriesgando el 6 de julio para ganar el 5 de julio. Los ataques al PRI van a dejar heridas difíciles de sanar. Ya no va a haber el mismo ánimo de cooperar con el Presidente. Lo peor del caso es que ni siquiera va a ganar el PAN las elecciones. Están poniendo en riesgo la gobernabilidad del país a cambio de nada”.
Tienen razón los priistas: las campañas negativas envenenan la relación política entre los partidos. Pero si el partido gobernante no ataca al partido opositor que va arriba en las encuestas, corre el riesgo de perder estrepitosamente y, en este sentido, también arriesga la capacidad de gobernar al futuro.
Me explico. La capacidad de sacar adelante la agenda de gobierno del mandatario está directamente relacionada con el número de legisladores que tiene su partido en las cámaras. A mayor número de diputados y senadores del PAN, mayor fuerza tiene el Presidente, siempre y cuando mantenga una relación buena con su partido. En este sentido, es natural y lógico que en una democracia el jefe del Ejecutivo pretenda y trabaje para que su partido cuente con más legisladores, y la oposición menos.
Según las encuestas, hasta febrero el PAN estaba en un lejano segundo lugar en las preferencias rumbo a la elección de julio. Por su parte, el PRI se encontraba en una zona donde era factible que obtuviera la mayoría absoluta en la Cámara baja, es decir, 251 diputados. Quiero suponer que las alarmas se prendieron en Los Pinos y en el PAN. Si de por sí Calderón había sido muy dependiente del PRI para gobernar durante su primer trienio, imaginemos el escenario de un tricolor con mayoría absoluta durante el segundo trienio. El Presidente, sin duda, quedaría debilitado.
De ahí la decisión de bajar al PRI a toda costa. Justo como hicieron con López Obrador en 2006. Y hay que reconocer que el PAN es el partido que hace las mejores campañas negativas. En febrero, los panistas comenzaron a atacar a los priistas con una campaña en internet y medios impresos debido a la absurda restricción que existe para hacerlo en radio y televisión. Con todo y esta limitación, el PAN logró su objetivo. Para marzo, el PRI bajó en las intenciones de voto. La diferencia con el PAN se acortó.
Ahora bien, esto tiene un precio. Porque la capacidad de sacar adelante la agenda de gobierno del mandatario también está indirectamente relacionada con la intensidad de la campaña negativa en contra de la oposición. A mayor número de ataques y más punzantes, mayor el enojo de los opositores y, por tanto, menor el ánimo de cooperar con el Ejecutivo cuando terminen las campañas. Fue lo que ocurrió con López Obrador y compañía después de julio de 2006. Quedaron tan heridos con los ataques que le propinaron Calderón y compañía que prometieron no dejarlo gobernar. No lo lograron pero vaya que le han puesto piedras en el camino.
En conclusión, cuando se trata de campañas negativas, el partido gobernante tiene un difícil equilibrio que lograr. Por un lado, debe atacar a la oposición para que ésta no tenga tantos legisladores pero, por el otro, no puede atacarla de más porque corre el riesgo de crear una oposición muy herida que no deje gobernar. Una disyuntiva difícil de balancear.
Es natural y lógico que en una democracia el jefe del Ejecutivo pretenda y trabaje para que su partido cuente con más legisladores...
http://www.exonline.com.mx/XStatic/excelsior/template/content.aspx?se=columna&id=1630
jueves, 28 de mayo de 2009
Las campañas, rosas y sucias
2009-05-28•Al Frente
Ahora le harán un monumento al gobernador cero. Florestán
Cuando hoy quedan menos de cinco semanas de campañas, éstas siguen sin permear en una sociedad más preocupada por sus angustias que por los discursos huecos y lejanos de los candidatos de los partidos políticos.
Desde que se iniciaron oficialmente, en medio de la indiferencia de unos y el desprecio de otros, las campañas han pasado inadvertidas y eso que IFE y partidos nos bombardean con más de veinte millones de spots en radio y televisión.
Pero no hay un mensaje que se haya quedado, no hay propuestas, hay frases, pero nadie ha establecido el camino para llegar a lo que mentirosamente plantean. Que si medicinas gratis, que si la pena de muerte, que si México primero, que si saben o no gobernar, que si el Presidente, que si su cercanía, que si no cumplo renuncio, que si los expertos, tiros al aire en busca de un voto que así no van a obtener, incapaces de conmover a los electores.
Con la espotización de la política, que a nada lleva, se da otra campaña, esta ruda, sucia o negra, le llaman los aludidos, clara, sus promotores, en la que se dicen lo que su ley les prohíbe decirse en los medios electrónicos.
Es la doble cara del cinismo donde la mayoría se presenta en radio y televisión, y hasta en sus retratos de photoshop, en los que ni ellos mismos se reconocen, como lo que no son, y mostrándose como son en Internet a través de videos firmados o no, pero todos con remitente.
Esta campaña se ha convertido en un gran ensayo, carísimo además, para el proceso electoral de 2012, lo que llevará a una reforma de la reforma electoral que ellos que la hicieron, fueron los primeros en saltársela.
Espero que las adecuaciones sean en un ánimo libertario por encima de su tentación chavista de coartar aún más la libertad de expresión, toda vez que han comenzado a concluir que la reforma les falló por falta de dientes, en lugar de aceptar que el error estuvo, y está, en su proclividad autoritaria a la censura.
Retales
No le alcanzan a uno las palabras para expresar la indignación y preocupación ante el asesinato de nuestro compañero de MILENIO-Torreón, Eliseo Barrón. Las voces las debemos levantar para exigir un alto a la impunidad que es el motor de la violencia, como se confirma trágicamente con el caso de otros 50 periodistas ejecutados desde 2000 y en los que salvo alguna excepción, todos se mantienen en la impunidad, una asignatura pendiente del Estado mexicano. A la familia de Eliseo no sé qué decirle, pero vamos a necesitar una explicación para que cuando sus dos pequeñas crezcan les podamos decir que a su padre lo mataron por ser periodista y que sus homicidas están en la cárcel. Pero ni así. No nos alcanza.
Nos vemos mañana, pero en privado.
lopezdoriga@milenio.com
Ahora le harán un monumento al gobernador cero. Florestán
Cuando hoy quedan menos de cinco semanas de campañas, éstas siguen sin permear en una sociedad más preocupada por sus angustias que por los discursos huecos y lejanos de los candidatos de los partidos políticos.
Desde que se iniciaron oficialmente, en medio de la indiferencia de unos y el desprecio de otros, las campañas han pasado inadvertidas y eso que IFE y partidos nos bombardean con más de veinte millones de spots en radio y televisión.
Pero no hay un mensaje que se haya quedado, no hay propuestas, hay frases, pero nadie ha establecido el camino para llegar a lo que mentirosamente plantean. Que si medicinas gratis, que si la pena de muerte, que si México primero, que si saben o no gobernar, que si el Presidente, que si su cercanía, que si no cumplo renuncio, que si los expertos, tiros al aire en busca de un voto que así no van a obtener, incapaces de conmover a los electores.
Con la espotización de la política, que a nada lleva, se da otra campaña, esta ruda, sucia o negra, le llaman los aludidos, clara, sus promotores, en la que se dicen lo que su ley les prohíbe decirse en los medios electrónicos.
Es la doble cara del cinismo donde la mayoría se presenta en radio y televisión, y hasta en sus retratos de photoshop, en los que ni ellos mismos se reconocen, como lo que no son, y mostrándose como son en Internet a través de videos firmados o no, pero todos con remitente.
Esta campaña se ha convertido en un gran ensayo, carísimo además, para el proceso electoral de 2012, lo que llevará a una reforma de la reforma electoral que ellos que la hicieron, fueron los primeros en saltársela.
Espero que las adecuaciones sean en un ánimo libertario por encima de su tentación chavista de coartar aún más la libertad de expresión, toda vez que han comenzado a concluir que la reforma les falló por falta de dientes, en lugar de aceptar que el error estuvo, y está, en su proclividad autoritaria a la censura.
Retales
No le alcanzan a uno las palabras para expresar la indignación y preocupación ante el asesinato de nuestro compañero de MILENIO-Torreón, Eliseo Barrón. Las voces las debemos levantar para exigir un alto a la impunidad que es el motor de la violencia, como se confirma trágicamente con el caso de otros 50 periodistas ejecutados desde 2000 y en los que salvo alguna excepción, todos se mantienen en la impunidad, una asignatura pendiente del Estado mexicano. A la familia de Eliseo no sé qué decirle, pero vamos a necesitar una explicación para que cuando sus dos pequeñas crezcan les podamos decir que a su padre lo mataron por ser periodista y que sus homicidas están en la cárcel. Pero ni así. No nos alcanza.
Nos vemos mañana, pero en privado.
lopezdoriga@milenio.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)