Mostrando entradas con la etiqueta González Cabral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta González Cabral. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de junio de 2009

A favor y en contra... al mismo tiempo

Gregorio González Cabral
Si este país no es serio, menos podían serlo los políticos. Ya sabemos que como dicen una cosa, afirman la contraria. Ahora mismo los candidatos del PAN en la Zona Metropolitana de Guadalajara, no están a favor de «Metrobús», sino todo lo contrario.
Sabido es que el «Metrobús» es el gran proyecto, magno negocio, del «Sexenio de la Mentada» en Jalisco. Incluso lo estaban «utilizando» para anunciar la marca PAN, en la campaña, apenas el mes pasado.
Aunque a ustedes les sorprenda, lo presumían como algo bueno y anunciaban «más de lo mismo» para otros lados de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Que cuando los presos protestan por el arroz, el carcelero ordena que les den ¡doble ración!
Por supuesto que los sumisos habitantes cautivos pegaron grito de protesta en serio. Y luego, el Terrible Galván aprovechó el viaje para echar gasolina a ese fuego.
Se las organizó en grande: dramática escenografía con personas encadenadas a los árboles y casi amenaza de rociarse de «Magna» y prenderse fuego.
Vamos, con decirles que hasta los de la «cómoda oposición» del PRI se aprovecharon para «mantear» al PAN-Gobierno y decirles de todo: porque no pensaban en hacer líneas del tren eléctrico, ya no digamos en el metro; porque violaban la Constitución, al dar preferencia en los trabajos a extranjeros sin siquiera «naturalizarlos», como le hacen en futbol; porque están haciendo negocio con el dinero público; y porque son enemigos del pueblo, ya que: 1. Les obligan a tomar más camiones y pagar más boletos. 2. Derriban árboles que son vida, oxígeno, salud y sombra. 3. Desprecian la dignidad de la persona humana, trepándolas al «Macrobús» sin ventilación, transportando a la gente como si fuera ganado. 4. Promueven el Mal Común porque con su nuevo negocio, generan pobreza, desempleo, desocupación para miles de familias que antes se mantenían trasladando gente por la calzada Independencia.
Fue tal el volumen y cantidad de mantas y mentas que los superiores colombianos pidieron al gobierno que retiraran los anuncios y dejaran de amenazar al público con nuevas rutas del «Macrobús». Pero ni así se calmó la protesta, extendida ya desde Zapopan a Tonalá.
En esas condiciones, los candidatos del PAN-Gobierno en lugar de ofrecer más «Metrobús», salieron a comprometerse a continuar la obra de los gobiernos del PRI en Jalisco, aumentando el número de líneas del Tren Ligero.
Es más: uno de los candidatos a alcalde, el de Tonalá, hasta dicen que anda juntando firmas contra el «Macrobús». Quieren que a Tonalá le cumplan con la ampliación del Tren Ligero que les prometieron y que hoy, hoy, hoy está más atrasado que los «Arcos del Quinto Milenio».
Así que los del PAN-Gobierno ya no saben si están a favor, en contra del «Macrobús»... o todo lo contrario.
Escriban a: gregorio.g.cabral@gmail.com

miércoles, 10 de junio de 2009

Ya extrañábamos esas promesas

Gregorio González Cabral
Periodista

Ya extrañábamos las promesas históricas de los políticos en cada campaña del Área Metropolitana de Guadalajara. Hasta ahora andaban de poquiteros.
Puras chafadas. Promesas repetidas, pero pequeñas, como de simplificar los trámites, controlar a los policías, no aumentarse los sueldos. Faltaban las gruesas. No son las de diario, son «las históricas».
Me dicen que ayer -no sé si antes o después del antidoping que ya debe ser de cajón entre políticos-, apareció la gran promesa histórica: ¡Construiremos el macrolibramiento de la carretera de Chapala a la de Ameca! ¡Olé!

Ya se extrañaba. Ya se extrañaba. Esa ya es casi como la del «sufragio efectivo»: de cajón, en cada campaña. Hasta podían atribuírsela a Panchito Madero, «Apóstol del Libramiento Carretero».
Ya está. ¿Quién lo dijo ahora? El que sea. De todos modos no lo van a hacer. Da lo mismo. Esa promesa ya es de dominio público.
Pero como que una campaña política no sería campaña política sin esas palabras entrañables: «Construiremos el gran libramiento carretero, para que los camiones, tan camiones, ya no invadan nuestro Periférico».
Ah, porque luego viene la otra promesa histórica: ¡Concluiremos por fin, el Periférico que no es periférico! ¡Olé! Esos son muletazos de vuelta entera.

¿Qué otra nos falta? Las del tren eléctrico: «¡Haremos sin falta la línea del tren eléctrico de Tonalá a donde sea!». Y fíjense que esa, aparte de fácil, hasta resultó urgente.
Fácil porque pudieron hacer una de Palacio Municipal de Tonalá a la cárcel de Puente Grande; digo para que los regidores pudieran ir a sesionar sin problema «y bajo tierra», cada día de visita. Todos hubiéramos entendido.
Ni falta hubiera hecho que pasaran la línea por rancho de Palemón o por terrenos de Jorge, ni se iba a ver. Pero ni eso cumplieron. Ahí la única línea fue la de Vizcarra. ¡Uf!

¿Cuál otra promesa de campaña extrañamos? ¿La de la «honestidad»? No, esa ya no. Sería demasiado cinismo. ¿La del empleo? ¡¿Qué traen?! ¡Eso ya es guerra sucia! ¡No mienten la soga en casa del ahorcado!
¿La de la seguridad? Esa sí, pero planteada en tiempo y forma: «Pueden ustedes tener la seguridad de que la inseguridad se habrá de incrementar, pero por causas externas, globales: de todas formas, les prometemos una inseguridad muy chida». ¡Aplausos!

Escriban a: gregorio.g.cabral@gmail.com

viernes, 5 de junio de 2009

¿Todavía son peor a lo que piensa la gente?

Gregorio González Cabral
Periodista
Como dicen los tontos: «No puede ser»... pero ya pudieron. Porque ahora resulta que conocido partido político, en la conocida ciudad que se llama Guadalajara ha utilizado el conocido dinero de ustedes en lanzarle popó a conocido candidato de otro conocido partido.
Muy decente. Muy democrático. Muy edificante. Muy positivo. Muy aleccionador para la población. Eso es la política y así se llevan los políticos que ustedes mantienen con su dinero. Ah, porque haciendo gala de un valor, entereza para hablar derecho, frente a frente, con los pelos de la burra en la mano y asumiendo la responsabilidad de una denuncia, el presidente del comité directivo de conocido partido hizo publicar una serie de preguntas maliciosas, dirigidas al candidato del partido adversario, donde deja la impresión de que le acusa, sin acusarlo, de conductas tales como consumir drogas en los últimos meses, adquirir drogas o sustancias ilegales, accionar arma de fuego, recibir dinero de personas relacionadas con el narcotráfico, juntarse con narcos, golpear a una mujer, pelearse en lugares de entretenimiento, hacer negocios con narcos, tener la intención de recibir dinero de narcos para su campaña.¿Algo más? Nada, no le pregunta si «derribó» el avión de Air France. La exhibida y exigencia es que el candidato públicamente señalado se someta a exámenes clínicos y responda a las preguntas ante aparatos detectores de mentiras.Siendo esto último también una vacilada. Porque cualquier calumniador sabe que esos aparatos no pueden ser considerados como garantía de sinceridad. «Lo que el señor quiso decir», es que el conocido candidato se deje inyectar el suero de la verdad e interrogar en Guantánamo... O de perdida, a lo pobre, responda «ante los tehuacanazos, en presencia de expertos».Para que tomen nota de la calidad moral de estos políticos, así como de su «respeto a la dignidad de la persona humana», ya de entrada dejaron la duda respecto a si el conocido candidato adversario es todo lo que ahí insinúan... o aún hay más.Esto es lo que andan haciendo con el dinero de todos ustedes: envilecer las elecciones, degradar las contiendas, empuercar aún más la política. O sea, que se rebajaron a peor que chiste de cantina. Suena a mitote de viejas y en lavadero público.
Escribir a: gregorio.g.cabral@gmail.com